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Oficialismo y oposición: gobernabilidad y posicionamientos de cara al 2019

16 enero 2018

Por Norman Berra

En el siguiente análisis de la politóloga María Casullo pueden encontrarse pistas respecto a la dinámica político-electoral de cara al 2019 y a quién puede capitalizar un desgaste del oficialismo. “¿Qué tiene que hacer el peronismo? Yo no lo puedo resolver, pero sí puedo decir que lo primero que va a tener que ser, en algún momento, es opositor. Porque en toda América Latina, con la crisis de las identidades partidarias e ideológicas, los sistemas políticos se estructuran primero que nada como gobierno y oposición. Se vio claro durante el kirchnerismo y creo que se va a ver durante el macrismo. Cuando la oposición al kirchnerismo la encarnó Binner lo votaron a Binner y cuando la encarnó Macri lo votaron a Macri. Lo que importa es quién encarna la oposición”. Pues bien, tanto por datos de encuestas como por caudal de votos en las elecciones de este año, está claro que hoy la principal figura opositora es CFK. La politóloga María Casullo agrega sobre la ex presidenta algunos elementos que refuerzan la hipótesis expuesta al cierre del post anterior respecto a la dinámica político-electoral de cara al 2019. “Cristina puede decir ‘me quedo en el Senado y no soy candidata’. Pero tendría que haber ciertas condiciones, con un arreglo muy explícito. Porque los votos de Cristina -muchos o pocos- son de ella. El peronismo siempre ha solucionado esto con la aparición de un nuevo liderazgo: es un partido carismático-serial. Aparece un líder, se verticalizan todos. Se va a ese líder, una crisis hasta que aparece otro líder. Esta situación es rara porque nunca había habido un líder como Cristina, que se mantiene como figura relevante después del poder, simplemente por los votos que tiene. Tendría que aparecer un liderazgo más fuerte y desafiante, que la trascienda. Eso no existe hasta ahora. Con esa cantidad de votos que no es mayoritaria pero no es despreciable, Cristina no es aceptada como líder indiscutida y tenés un conjunto de gente que se presenta como posibles líderes pero no han demostrado ser locomotoras electorales y que más bien pierden hasta en sus distritos”.

Como venimos apuntando, aquellos referentes del espacio pan-justicialista que aspiraban a mantenerse por fuera de la grieta cayeron víctimas de la polarización (la “MaCris”) este año, con lo cual quedaron desdibujados como alternativa opositora y tampoco pudieron jubilar a la ex presidenta del tablero, por lo que ella subsiste como principal referencia del espacio. Así como Mauricio Macri capitalizó el antikirchnerismo mejor que las figuras alternativas, así también hoy CFK es la principal referencia “anti-Cambiemos”. Esto sugiere que de cara al 2019 nuevamente será “la Macris” (la polarización en torno a Macri y CFK) la principal disputa ordenadora del escenario nacional, planteando la posibilidad de que se conformen dos polos, uno de centroderecha y otro de centroizquierda. También se articula con ese análisis la desaparición de las “terceras vías”, que Casullo apuntaba oportunamente. “Mi hipótesis es que una parte del progresismo se integra a Cambiemos después de 12 años en los que finalmente pesa más la identidad antiperonista o antikirchnerista que la identidad progresista. Llegan a la centroderecha a partir de decir lo que realmente me importa es sacar al kirchnerismo. La otra parte se integró al kirchnerismo”.

Ahora bien, los datos de las encuestas recientes sobre la reforma jubilatoria muestran un consenso negativo en torno a ella. Esto es, aquí no hay grieta en el sentido de polarización, sino mayorías robustas en contra de la medida del oficialismo. A los datos que vimos oportunamente (estudios de Rouvier y Asociados, CEOP y D´Alessio IROL/Berensztein) se agregaron otras mediciones. Por caso, la consultora Ágora midió la opinión pública en Capital y Gran Buenos Aires (GBA) entre el 14 y el 20 de diciembre, sobre una muestra de 1.200 casos. Al preguntar sobre la reforma previsional, un 65% se mostró en desacuerdo, con dos matices: un 47% expresó un rechazo total y un 18% se manifestó “algo en desacuerdo”. Apenas un 17% respondió que estaba “algo de acuerdo” y sólo un 12% se mostró nítidamente a favor. En la misma línea, una encuesta de la consultora Analogías reportó un rechazo al ajuste previsional profundo y transversal sobre diversos segmentos sociales y superior al 68%. Este relevamiento fue realizado en el ámbito del GBA los días 15 y 16 de diciembre en los 28 municipios que integran el conurbano, sobre una muestra de 1.680 casos efectivos, mediante entrevistas telefónicas. Asimismo, el rechazo a la idea de afectar las jubilaciones se mantiene por encima del 80%, parejo en todos los segmentos de edad y nivel educativo relevados. Con casi 9 de cada 10 vecinos al tanto de los hechos ocurridos el jueves en la Cámara de Diputados frente a la sesión convocada para tratar el proyecto, se pone de manifiesto el elevado impacto que generó el issue. En ese sentido, entre los entrevistados se impone la idea de que el Gobierno de Mauricio Macri fue “incapaz de manejar el conflicto” generado por el proyecto de reforma. El porcentaje que opina así es parejo por edad y creciente por nivel educativo. Asimismo, más del 50% considera que la suspensión del tratamientos y las protestas fueron un revés para el gobierno nacional. Asimismo, casi un 75% se oponía a un eventual decreto que impusiera el proyecto (que finalmente no fue necesario). De igual modo, los entrevistados consideraron mayoritariamente que el gobierno de Macri actuó represivamente contra las movilizaciones sociales, a propósito de los violentos hechos ocurridos en las inmediaciones del Congreso cuando el jueves 14 de diciembre cayó la sesión por la reforma previsional.

Si el rechazo a medidas clave como la reforma jubilatoria escapa a la grieta, entonces podemos estar ante un momento bisagra: la hipótesis principal de la mayoría de los análisis poselectorales del año que recién termina partía de situar a Cambiemos en torno al 40% de los votos a nivel nacional y en presuponer un espacio-panjusticialista dividido, como se vio en las PASO y las generales del 2017. Esto podría ser problematizado doblemente: 1) por descenso de Cambiemos 2) por tendencias de reunificación del electorado opositor a partir del impacto socioeconómico de las medidas de Cambiemos. Como apuntó Ignacio Ramírez (Isonomía), el desacuerdo con la reforma previsional es “una reacción crítica expandida de manera transversal en todos los segmentos. Esta medida, además, interrumpe una regularidad: la simpatía que suelen suscitar las iniciativas oficialistas entre los mayores de 55 años”. En la misma línea, antes de la sanción de la ley, Juan Amorín marcaba: “de aprobarse la reforma previsional, el Gobierno perjudicará al sector etario que más lo apoya: los jubilados. Casi el 50% acompañó con su voto a Cambiemos en la Provincia según el sondeo de QueryArgentina”.

 

Fuente: Clima de Opinión 

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